Mundo de papel

Mundo de papel
"...Aquellas primeras páginas, el eco de esas palabras que creemos haber dejado atrás, nos acompañan toda la vida y esculpen un palacio en nuestra memoria al que tarde o temprano -no importa cuántos libros leamos, cuántos mundos descubramos, cuánto aprendemos u olvidamos-, vamos a regresar." La sombra del viento. Carlos Ruiz Zafón.

jueves, 12 de noviembre de 2015

"Hacia rutas salvajes" Jon Krakauer

Autor: Jon Krakauer
Páginas: 285
Editor: Zeta
Idioma: Español


En abril de 1992 Chris McCandless, de 24 años, se internó solo y apenas equipado por tierras de Alaska. Había regalado todo su dinero  y abandonado su coche, y soñaba con un vida en estado salvaje. Cuatro meses más tarde, la aventura llegaba a su fin de una forma inesperada. Su historia, difundida en un reportaje de Jon Krakauer, suscitó una agitada polémica: para unos, era un intrépido idealista; para otros, un loco y un ingenuo sin el menor conocimiento por la naturaleza. Pero ¿por qué un joven recién graduado decidió cortar todos los lazos con su familia y perderse en una región inhóspita? Antes de desaparecer, Chris McCandless escribió a un amigo: "no eches raíces, no te establezcas. Cambia a menudo de lugar, lleva una vida nómada... No necesitas tener a alguien contigo para traer una nueva luz a tu vida. Está ahí fuera, sencillamente."



Biografía del escritor (súper resumida):

Jon Krakauer nació el 12 de abril de 1954 en Brookline, Massachusetts. Es un periodista, escritor y montañero estadounidense, reconocido por sus libros sobre alpinismo. En 1993 escribió un reportaje para la revista Outside, para la cual es colaborador, sobre la desaparición de Chris McCandless que le consiguió ser finalista del Nacional Magazine Award y posee, además, el Alpine Club Literary Award. Es también el autor de: Mal de altura: crónica de una tragedia en el Everest en el que cuenta la expedición a la cumbre del monte Everest de la que formó parte que tuvo víctimas fatales por causa de una tormenta mientras escalaban.


Con este libro me pasó lo contrario a lo que normalmente hago: vi primero la película y después, desesperada, comencé junto con mi hermana a buscar el libro en el que estaba basado y no fue hasta varios años después, y muchas búsquedas frustradas, que caminando con ella por capital lo vi lleno de polvo, medio oculto como los dueños que encontraríamos en la oscuridad de la librería; una pareja de viejos simpáticos que parecían tan antiguos y olvidados como el mismo lugar que atendían. No sé si era la emoción de ver entrar clientes, o la nuestra de encontrar tan de casualidad algo que habíamos rastreado por cielo y tierra, pero congeniamos de inmediato y salimos felices de la vida con nuestra adquisición y, por lo menos yo, con la nostalgia que te dejan los encuentros con los lugares que ni Dios recuerda.

Para el que le interesa verla, les dejo el trailer acá y su maravillosa banda sonora por Eddie Vedder en este link. 

El libro, basado en un hecho verídico, comienza contándote el final (yo no lo haré porque soy mala y me gusta mantener el suspenso) pero después se para en una linea temporal bastante lineal, que es el comienzo del viaje, después de haberse recibido con honores de la facultad, donado todos sus ahorros a una ONG e ido sin dejar rastro a recorrer el país.





Chris McCandless es un joven que viene de una familia de clase alta de Estados Unidos, vivió gran parte de su vida rodeado de lujos junto a sus padres y su hermana menor en un ambiente donde lo material era de lo que más se enorgullecían. Sin embargo, él demuestra estar interesado en otras cosas e influenciado por autores como Tolstoi, Zivago y otros que escriben sobre la belleza salvaje que hay en la naturaleza comienza a forjar la idea de que la verdadera felicidad, el encuentro con uno mismo, está lejos de todo lo que lo rodea y a sus padres importa.

Así y todo, cumple con lo que se espera de él, es un chico aplicado, atlético que se recibe con altas calificaciones del colegio y va a estudiar a una de las mejores universidades de Estados Unidos de la que también se recibe con honores pero, cada vez más alejado de su familia y con actitudes cada vez más sedentarios y con un estilo de vida carente lo más posible del lujos y bienes materiales, planea un viaje a pie para reencontrarse con su ser.

Lo que rige el modo de vida de Chris es un código moral muy alto que el que no cumplía era cruelmente juzgado. Incluso llega a cambiarse el nombre para desligarse de todo su pasado y pasa a llamarse Alexander Supertramp.



En su aventura conoce gente a la que va tomando cariño, conocemos muchas cosas de su vida y sus pensamientos gracias a entrevistas que el autor les hace. Todos le guardan un profundo respeto pero admiten que no terminaban de entender sus ideas o no las apoyaban, muchos de ellos intentan disuadirlo de su último destino porque no estaba del todo preparado para vivir de la naturaleza en un lugar tan cruel como Alaska pero él, haciendo oídos sordos, hace todo lo posible para llegar allá.


Tardé años en leerlo, no sé cuántas veces lo empecé y lo dejé a las 20 hojas y cuando me enganché en serio y comencé a devorármelo mi hermana lo empezó a leer también y se lo quedó ella hasta terminarlo y como no iba a esperar a que lo hiciera para seguir yo, arranqué a leer uno nuevo y tardé varios meses en retormarlo.



Me encanta como está escrito el libro, el autor deja muy en claro su posición sobre el protagonista y la defiende hasta el final. Como siempre pasa, el libro dista un poco de la película pero no en los hechos que van sucediendo sino en como te retrata al personaje. Mientras más avanzas en la lectura, más real se vuelve Chris y todos sus errores salen a flote ¿está bien alejarse tan radicalmente de la sociedad sin avisarle siquiera a tu familia? ¿es necesario ese desprecio hacia la gente que tan acostumbrada a la sociedad está?.

Hay partes que pueden ser algo pesadas, mucha explicación de la geografía de los lugares por los que McCandless pasó que para los que somos un queso en esa área tenemos que buscar términos muy específicos por otros lados para entender de qué nos habla. Hay varios apartados en la que nos cuenta la historia de otras personas que también se largaron a lo desconocido y como terminaron, siendo una de ellas la del mismo autor que como alpinista se fue a escalar a Alaska en un intento por cambiar su vida. Eso también se vuelve medio tedioso cuando uno viene tan enganchado con la trama principal.

La historia siguió emocionándome, creo que tardé tanto en leerlo porque en el fondo mueve cosas personales que uno cree haber olvidado hasta que te encontras con historias así, tan verdaderas, desgarradoras y a veces trágicas. Imposible quedar neutral, no cuestionarse nuestra vida, qué está bien y qué está mal ¿tan alienados estamos que creemos ser felices con los horarios y reglas que nos impone la sociedad? ¿está mal esa seguridad, a veces alegría, que te da la rutina? ¿no deberíamos todos alguna vez en la vida eliminar de forma radical todo lo que nos molesta y salir a buscar, con o sin miedo, nuestro verdadero ser?

(auto retrato de McCandless)

Una vida después, vuelvo a hacer otra reseña. Lo bueno es que cada vez me desocupo más, un último esfuerzo y ya termino el año de la mejor manera. Mientras tanto, sigo intentando darme un tiempo para comentar lo que leo.

"Hace dos años que camina por el mundo. Sin teléfono, sin piscina, sin mascotas, sin cigarrillos. La máxima libertad. Un extremista. Un viajero esteta cuyo hogar es la carretera. Escapó de Atlanta. Jamás regresará. La causa: "no hay nada como el oeste". Y ahora, después de dos años de vagar por el mundo, emprende su última y mayor aventura. La batalla decisiva para destruir su falso yo interior y culminar victoriosamente su revolución espiritual... Huye del veneno de la civilización y camina solo a través del monte para perderse en una tierra salvaje." (Alexander Supertramp. Mayo de 1992).

Hacia rutas salvajes: 9/10

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